9/12/11

Última Dead Poetry

"Cuando pude ver más allá de mis lágrimas, pude ver, que no era la única que lloraba bajo la lluvia. Por supuesto, era él. ¿Quién más que él iba a tener un impulso de ahogar sus pensamientos con la lluvia, al igual que yo? Se sentó en un banco que estaba ahí afuera en el jardín, y yo, tomé valor y me acerqué. Él se incorporó al verme. Sostuvo su mirada en la mia por unos segundos. En la suya yo podía sentir el rencor contra mí.
- Supongo que vos, más que nadie, me odias. ¿No? Dije yo con un tono de voz apenado.
- No te odio a vos, odio en lo que te convertiste. Respondió firmenente.
- ¿En qué me convertí?
- ¿Y encima preguntás? Te transformaste en exactamente ese tipo de persona que dijiste que nunca serías. Derrumbaste lo que teníamos, decepcionaste a tu familia, traicionaste a tus amigos y a vos misma. Y, ¿por qué? Por un capricho que destrozó tu moral, tu educación y la persona que vos eras. Y odio a esta persona nueva que ahora sos. Odio tus actitudes, la manera en que ya nada te importa, lo que te hicieron y lo que me hiciste. En especial, odio lo que me hiciste.
- Es muy tarde para pedir perdón, ¿cierto?
- Nunca es tarde.
- Entonces me gustaría que supieras cuanto me arrepiento de todo, lamento lo que te hice y también lamento que esta disculpa no vaya a servir de nada.
- Sirve para que yo me de cuenta de que sos conciente de que te equivocaste.
- Pero no para otra oportunidad... - como no contestó, sabía que la respuesta era un rotundo no. Después de un silencio largo, me dijo:
- "Si no se cuida a una rosa, se marchita,
pero antes tiene que aprender a florecer.
Si algún dia florecés, querida amiga mía,
me encantaría ver tu Sol brillando otra vez"
Quizás algún día sea así. Hasta entonces.
Y eso fue lo último que vi de él, su sombra alejandose sin voltear atrás.  Con respecto a lo que me dijo, un pequeño fragmento de la poesía 103, la más improvisada, la más sencilla, la que más recuerdo y la última que me dedicó."
No puedo creerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario